Como buena historia navideña, el origen del panettone está rodeado de leyendas.
La más conocida es, cómo no, la más mágica, pero… ¿es real?
Se cuenta que allá por el siglo XV, el cocinero de un importante duque del norte de Italia, quemó accidentalmente el postre que aquel día iba a consumir la noble familia. Tuvieron que improvisar rápidamente y uno de los sirvientes terminó haciendo un bollo con lo que encontró por la cocina: huevos, harina, manteca y fruta. Aquel bollo tuvo muchísimo éxito y la gente comenzó a prepararlo de manera habitual. Este sirviente se llamaba Toni, y el bollo pasó a llamarse “pan de Toni”, lo que terminó derivando en panettone.
Bonita historia ¿verdad? Sin embargo, tenemos que dar la triste noticia de que realmente no hay ninguna prueba histórica de que esto fuera así realmente y esta popular historia queda relegada a la denominación de leyenda.
Hay varias teorías más probables acerca del origen del panettone, sin embargo, y como ocurre con recetas tan antiguas, no hay un origen claro.
Si nos remontamos a la Edad Media, sabemos que los monjes elaboraban un dulce al que llamaban “pan de tono”, que significa pan de lujo, lo que podría ser el origen del panettone.
También podría ser una receta nacida durante el Imperio Romano, cuando los romanos endulzaban el pan con miel. Elaboraban un “panetto”, que significa “panecillo”, y el nombre “panettone” proviene de elaborar este panecillo, pero con un mayor tamaño.
Pero hay una última teoría que cobra más peso y que sitúa al panettone en un momento concreto. En el siglo XV en Italia ya existía la tradición popular de por Navidad, colocar 3 panes cilíndricos sobre la mesa. 2 de ellos se comían y el tercero se guardaba para el año pasado. El panettone podría estar entre estos panes, debido a que, gracias a la simpleza de sus ingredientes, había podido llegar hasta las clases más populares. Lo que sí tenemos claro es que su origen se encuentra en Italia, y que, debido a la migración italiana a Suramérica, principalmente a Argentina, este dulce también se ha vuelto muy popular en este continente. Lo podremos encontrar tanto en los supermercados europeos como en los suramericanos.